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¡Las encuestas reflejan las estructuras políticas!

Encuestas Reflejan. “Éxito político significa la realización del bien común con garantía de la posterioridad.” Alfonso Reyes Ochoa Con miras al proceso.

¡Las encuestas reflejan las estructuras políticas!

Encuestas Reflejan “Éxito político significa la realización del bien común con garantía de la posterioridad.” Alfonso Reyes Ochoa Con miras al proceso interno para elegir al candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ha resurgido el debate de siempre: que las encuestas no reflejan la fuerza de las estructuras internas.

El argumento

Algo inverosímil si, al repasar la historia reciente, las encuestas no han fallado en nuestra media isla.

Es un error cuestionar las encuestas porque, desde el proceso electoral del año 1996, las mediciones de firmas de prestigio no han fallado.

Contexto

Cito un fragmento del trabajo del periódico Hoy, «El actual panorama electoral más definido que en el 2000», de fecha 23 de abril del 2004, respecto a las elecciones de 1996: “En la campaña de 1996 José Francisco Peña Gómez encabezó las encuestas para la primera vuelta, pero nunca con más del 45 por ciento de las intenciones de voto.

Obtuvo el 16 de mayo el 46 por ciento, contra el 39 de Leonel Fernández, quien ganaría en la segunda vuelta, gracias a la alianza concertada con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).” De igual forma, el trabajo citado con anterioridad mencionaba el caso de las elecciones del año 2000: “Entre abril y mayo del 2000 Hipólito Mejía encabezó todas las encuestas, pero fue la Penn and Schoen, entonces para el diario El Siglo, la que más le atribuyó, el 47 por ciento de las intenciones de voto.

Conclusión

Entonces también la segunda posición estaba en disputa entre los candidatos del PLD y el PRSC, que se alternaban.” Se podría refutar al afirmar que esas mediciones se realizaron con un escenario definido en las elecciones generales de esos años; sin embargo, en el proceso interno del año 2011 en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), del 23 de febrero del 2011, proyectaba los siguientes escenarios: Hipólito Mejía, el 52.6%, por encima del perdedor de aquel proceso, Miguel Vargas, el 41.7%.

En ese mismo año y en la misma entrega referida de la Gallup, a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), proyectaba los siguientes números: Danilo Medina obtuvo el 62.1%, la primera dama Margarita Cedeño de Fernández, el 10.7%; el vicepresidente Rafael Alburquerque, el 6.6%; Francisco Domínguez Brito, el 5.8%, y José Tomás Pérez, el 5.6% de las preferencias para la candidatura en ese momento.

A lo interno del PRD, Hipólito Mejía se alzó con la victoria con 57% ante el 43 % de Miguel Vargas Maldonado, como había proyectado la Gallup, mientras que, a lo interno del PLD, Danilo Medina se impuso con 907,015 votos (87.18%); José Tomás Pérez alcanzó 52,190 (5.02%); Francisco Domínguez Brito logró 44,967 (4.32%), y Radhamés Segura, 36,176 (3.48%).

En las primarias del PRM en el año 2015, en la población general, la Gallup proyectaba el siguiente escenario: para el 44.8% de los encuestados, Abinader debía ser el candidato a la presidencia por el PRM para los comicios de 2016, mientras que solo el 15.5% apoyaba las aspiraciones del expresidente Mejía.

Entre los militantes del PRM en ese proceso, el 69% de los simpatizantes encuestados consideraban que Luis Abinader debía ser el candidato presidencial de la organización, mientras que el 28% se inclinaba por Hipólito Mejía.

Dicho proceso terminó con el triunfo de Abinader con 70.24% ante 28.61% del expresidente Mejía.

Gallup proyectaba el siguiente escenario interno en el PRM en las primarias de octubre del 2019: Luis Abinader, 78%, ante 9.5% de Hipólito Mejía.

Abinader venció 74% ante 21.18% de Mejía.

En las primarias celebradas el 1 de octubre de 2023, las encuestas de opinión pública y los sondeos internos le otorgaban a Luis Abinader una intención de voto abrumadora que oscilaba entre el 85% y más del 90% frente a sus competidores dentro del partido.

El presidente Abinader obtuvo la nominación presidencial para las elecciones del 2024 con 91.02% ante 5.53% de Guido Gómez Mazara y 2.23% de Ramón Alburquerque.

De todos estos procesos internos citados, cabe resaltar que las encuestas tampoco se equivocaron al proyectar a los ganadores de las elecciones generales ni en el 2012, 2016, 2020 y 2024, aunque la oposición afirmaba que las encuestas se equivocarían porque se habían equivocado en otros países.

Alegar que las encuestas no tienen peso o validez ante la estructura de las candidaturas presidenciables es un error, porque las encuestas son el reflejo de quien posee mayor apoyo y, por tanto, estructuras.

Rosario Espinal, en su artículo «Las encuestas electorales y sus errores», establece lo siguiente, cito: “En las encuestas electorales, el historial de una encuestadora es muy importante porque hay una realidad para contrastar: los resultados electorales.

Las encuestas que más se acercan al resultado final de las votaciones son las más confiables hacia el futuro, y la credibilidad de quien patrocina agrega confianza.” Por eso, el principal referente encuestador de este escrito es Gallup, que hasta ahora no ha fallado en sus proyecciones y también, en sus últimas mediciones presentadas, ha dado arriba a David Collado, al igual que todas las encuestas de prestigio han proyectado, sin dejar espacio para ninguna duda, a Collado como el próximo candidato presidencial del PRM.

Una candidatura que cuenta con el apoyo, para el venidero proceso interno, de aspirantes presidenciales que declinaron sus pretensiones para endosar su fuerza a la candidatura de Collado, como son Víctor D’Aza y, más recientemente, el apoyo de Eduardo Sanz Lovatón, que ha sido definitivo para el eventual triunfo del PRM.

En el caso de Sanz Lovatón, se puede presenciar cómo en Dajabón su apoyo puso las preferencias solo a favor de Collado.

De igual forma, ocurre en San Francisco de Macorís, que el senador Franklin Romero y el alcalde Alex Díaz pasan a apoyar a Collado con la integración de Yayo.

La figura de David Collado continuará sumando a la estructura partidaria a su alrededor porque, como evidencian las encuestas de prestigio, garantiza la permanencia del PRM al frente de la cosa pública y su alta valoración como servidor público lo certifica ante la ciudadanía.

Todos los precandidatos del PRM tienen condiciones de sobra, pero las encuestas prueban que, para la militancia perremeísta y los ciudadanos que no se identifican con ningún partido del sistema, Collado es quien exhibe las condiciones que demanda la sociedad para dirigir los destinos nacionales a partir del 16 de agosto del 2028.

El proyecto presidencial de David Collado cuenta con las estructuras y la legitimidad partidaria, y eso es lo que las encuestas evidencian.

Creo prudente concluir con la frase de José Francisco Peña Gómez, cito: “Los dirigentes podemos errar, pero las masas nunca se equivocan.

Ellas son la fuente de nuestras orientaciones y de nuestro destino.”

Con información de El Nuevo Diario.

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