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Contratación Simplificada La contratación simplificada se trata de un procedimiento abreviado y competitivo que puede ser utilizado para la contratación de bienes y servicios, así como de obras públicas no complejas o reparaciones menores, siempre que el valor estimado del contrato no exceda el umbral fijado por la ley.
El argumento
En la práctica, abarca aquellas contrataciones de mediana cuantía que no llegan al nivel de una licitación pública.
La elección de esta modalidad está determinada principalmente por el monto: de acuerdo con la ley, se aplica contratación simplificada si el presupuesto estimado es inferior al umbral establecido para licitación pública pero superior al umbral de contratación menor.
Contexto
Esencialmente, es un mecanismo más ágil que la licitación, diseñado para obtener cotizaciones y adjudicar en menos tiempo, manteniendo un grado de competencia adecuado.
La contratación simplificada se emplea para compras de menor cuantía o de trámite rápido, en las que resulta eficiente reducir formalidades sin suprimir la competencia básica.
Conclusión
Dado que el procedimiento es más sencillo, los pliegos de condiciones tienden a ser menos extensos y los requisitos documentales para los oferentes, mínimos.
Generalmente, participan varios proponentes para asegurar competitividad, centrándose la evaluación principalmente en el precio ofertado.
Los plazos en este procedimiento suelen ser más cortos que en una licitación pública, precisamente para agilizar la contratación.
Con información de El Nuevo Diario.

