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Lo que dice el boletín de Epidemiología
El último boletín de Epidemiología de Salud Pública deja dos cifras sobre la mesa. En lo que va de 2026, 112 mujeres murieron por causas relacionadas con el embarazo o el parto, y 1.448 niños no llegaron a cumplir el primer año de vida. Ambos acumulados corresponden a la semana epidemiológica 38.
El desglose por nacionalidad de esas 112 muertes maternas reparte así: 58 mujeres haitianas, 52 dominicanas y dos de otras nacionalidades.
La semana 38
Solo en esa semana se reportaron tres muertes maternas: mujeres de 25, 30 y 37 años, de Santo Domingo, La Vega y Montecristi. Con ellas, el acumulado pasó de 109 a 112.
En mortalidad infantil el reporte añade 40 muertes de menores de un año, 32 de ellas ocurridas en el período neonatal, es decir, en los primeros 28 días.
La advertencia que llegó la misma semana
Casi al mismo tiempo que el país actualizaba su boletín, la Organización Mundial de la Salud presentó una hoja de ruta global con horizonte 2035 para atacar uno de los frentes que más alimenta estas cifras: los trastornos de hipertensión que aparecen durante el embarazo. La OMS calcula que esos trastornos afectan a entre el 10 % y el 15 % de los embarazos y que están detrás de unas 42.000 muertes de mujeres y de más de medio millón de muertes fetales y neonatales cada año en el mundo.
El organismo es explícito sobre lo que falla: existen medidas eficaces y sencillas —controlar la presión arterial, buscar proteínas en la orina, administrar aspirina, antihipertensivos y sulfato de magnesio— pero las embarazadas de medios desfavorecidos acceden poco a ellas. La hipertensión del embarazo representa alrededor del 16 % de la mortalidad materna mundial, y en muchos países los controles básicos ni siquiera están garantizados.
Las preguntas que el boletín deja abiertas
El resumen publicado no desagrega las defunciones por provincia ni por causa. Eso significa que no se puede saber con esos datos si las muertes se concentran en determinadas regiones —y el sur, con sus distancias y su red hospitalaria, es candidato razonable— ni cuántas ocurrieron en centros públicos o privados.
Son dos preguntas pertinentes: sin el desglose territorial, el sistema mide el tamaño del problema pero no permite dirigir los recursos a donde falla la atención.
Con información de Diario Libre, a partir del boletín de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública y de la hoja de ruta de la Organización Mundial de la Salud.





