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Tecnología Puede EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La tecnología puede convertirse en una herramienta importante para ayudar a los adultos mayores a mantener sus vínculos sociales y reducir el aislamiento, pero su beneficio depende de cómo se utilice y de que no termine sustituyendo el contacto con familiares, amigos y otras actividades presenciales.
Contexto
Así lo afirmó el Dr.
David Mischoulon, director del Depression Clinical and Research Program (DCRP) de Massachusetts General Hospital, quien explicó que la soledad y el aislamiento social pueden tener consecuencias en la salud mental de las personas mayores, incluyendo síntomas de depresión y ansiedad, menor motivación, deterioro cognitivo y una reducción de la calidad de vida.
Detalles
El especialista destacó que vivir solo y sentirse solo son situaciones diferentes.
Una persona puede vivir de manera independiente y mantener una vida social activa, mientras otra puede estar rodeada de personas y experimentar una profunda sensación de aislamiento.
Reacciones
En ese sentido, herramientas como WhatsApp, las videollamadas y las redes sociales pueden facilitar la comunicación con familiares y amigos, especialmente cuando existen barreras como la distancia geográfica o dificultades de movilidad.
Recibe en tu correo las noticias más importantes del día Una videollamada con hijos o nietos que viven en otra ciudad o país, por ejemplo, puede representar una conexión social significativa.
Sin embargo, Mischoulon señaló que estas herramientas resultan más beneficiosas cuando complementan las relaciones existentes y no cuando las reemplazan.
El especialista llamó la atención sobre la diferencia entre utilizar activamente la tecnología para comunicarse y pasar varias horas consumiendo contenido de manera pasiva.
Participar en conversaciones, grupos o comunidades, organizar encuentros o aprender sobre nuevos temas puede fortalecer la conexión social.
En cambio, el consumo excesivo de contenido puede desplazar actividades esenciales para el bienestar, como el ejercicio, el sueño, los pasatiempos y el contacto presencial.
Asimismo, la revisión constante de mensajes, noticias y redes sociales puede generar ansiedad y, cuando se realiza durante la noche, afectar la calidad del sueño. “La mejor tecnología es la que nos ayuda a participar más plenamente en la vida, no la que ocupa su lugar”, sostuvo Mischoulon.
Los familiares y amigos también tienen un papel importante en el proceso de adaptación digital de los adultos mayores.
El especialista recomienda brindarles apoyo para aprender a utilizar estas herramientas, pero respetando siempre su autonomía.
Además de enseñarles a realizar una videollamada o utilizar una aplicación de mensajería, los familiares pueden contribuir utilizando esas herramientas para mantener una comunicación frecuente y significativa.
La seguridad digital también debe formar parte de este acompañamiento, especialmente para ayudar a las personas mayores a reconocer posibles intentos de fraude y proteger su privacidad.
Más allá de la tecnología, Mischoulon recomienda mantener hábitos que favorezcan tanto la salud física como la mental, entre ellos realizar actividad física, dormir adecuadamente, alimentarse bien, conservar vínculos sociales y participar en actividades que proporcionen interés y sentido de propósito.
Caminar acompañado, participar en clubes, actividades comunitarias, voluntariado, clases, deportes o reunirse regularmente con familiares y amigos son algunas de las alternativas que pueden contribuir a un envejecimiento más activo y saludable.
Para el especialista, el objetivo no es alejar a los adultos mayores de la tecnología, sino lograr que esta les permita estar más conectados con el mundo y participar activamente en la vida.
Con información de El Nuevo Diario.

