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Tendencia Peligrosa La energía que se crea entre los humanos jamás será igual a lo que puede generar un humano con una maquina o un programa.
Contexto
IStock Últimamente es algo que he escuchado, más de lo que quisiera, motivo por el cual algo me hizo ruido y me animé a escribir sobre el tema.
No quiero satanizar ni condenar la inteligencia artificial , por el contrario, es una herramienta muy útil.
Detalles
Si se sabe aprovechar, ésta es muy beneficiosa para consultar, trabajar, organizarnos, y hasta me atrevería a decir que es buena para desahogo con relación a las emociones y situaciones, ya que puede dar un ‘ feedback ’ de lo que le planteamos, aunque sean planteamientos de las emociones.
Sin embargo, se despierta una preocupación profunda cuando se dice que una máquina o un programa de inteligencia artificial, puede sustituir el trabajo de psicólogos y/o psiquiatras .
Reacciones
Hay que enfatizar que la salud mental no es un simple intercambio de información , sino un proceso humano, ético, clínico y científico que requiere de una formación seria, una sensibilidad humana, una responsabilidad y sobre todo, de un contacto real.
Si bien es cierto que después del año 2020 este contacto también se puede realizar a través de una pantalla, también es verdad que es un ser humano que está detrás de esa pantalla.
Con él se tiene la relación terapéutica, no con una máquina o un programa para dar respuestas.
Podríamos decir que la IA puede ser útil como apoyo complementario en algunos aspectos de la salud mental , sobre todo en el área de una psicoeducación, búsqueda de información, orientación básica de qué hacer, pero ojo, jamás, y con esto puedo ser muy tajante, jamás, debe reemplazar lo que sucede en la relación paciente-profesional, ya que es con otro ser humano.
La energía que se crea entre los humanos jamás será igual a lo que puede generar un humano con una máquina o un programa.
La salud mental no es un simple intercambio de información, sino un proceso humano Istock Algunos riesgos que se pueden correr son diagnósticos falsos o equivocados , falta de una empatía auténtica, ausencia de responsabilidad ética, problemas de privacidad y sobre todo, algo que está sucediendo con personas que están muy solas: una extrema dependencia a esos sistemas que no poseen una conciencia real .
No confundamos una ayuda y un apoyo brindado por esta herramienta con la atención del ser humano y su capacidad de acompañar a otro ser humano en su proceso emocional, mental o psicológico que normalmente es muy profundo y doloroso.
Las personas en consulta psicológica y/o psiquiátrica necesitan muchas veces de un silencio terapéutico, un tono de voz determinado, una mirada de sostenimiento, comprensión y una escucha activa de una historia que no necesita un juicio de valor ni una respuesta inmediata.
Nada de esto puede ser generado por un programa de inteligencia artificial.
Llegar a un reduccionismo de que la terapia es una conversación y que un programa nos va a devolver respuestas implica empobrecer la compleja relación de humano a humano.
La misma Organización Mundial de la Salud (OMS) ha planteado que las tecnologías deben colocar la ética y al ser humano en el centro de sus diseños, ya que un mensaje incorrecto, una evaluación a la ligera generados por un programa podría agravar una situación de depresión , ansiedad o, en peores casos, poner a la persona en una situación más vulnerable y de riesgo.
Otros pueden argumentar que la IA está disponible 24/7 y que es más económico .
Ante esto, es importante saber que esa disponibilidad ilimitada no significa competencia clínica, o una comprensión real de un sufrimiento humano, y mucho menos que pueda tomar decisiones importantes frente a una crisis.
Estudios recientes y de profesionales hablan de que el uso de ‘ bots ’ podrían ofrecer validación inmediata, pero producir dependencias y/o respuestas sesgadas , consejos peligrosos o peor aun, una falsa sensación de una relación terapéutica confiable.
No quiero ser injusta y no reconocer los beneficios.
La IA puede ser un apoyo, siempre y cuando sea utilizada de manera correcta, por ejemplo, en la ayuda a organizar a la persona, incluso prepararse para asistir a una sesión con unas preguntas o planteamientos organizados; por tanto, insisto, es un complemento al proceso, no un sustituto.
Recordar que un proceso terapéutico no se basa exclusivamente en hablar y ser escuchado, a veces implica simplemente estar, estar con respeto, escuchar y sostener emocionalmente, eso nunca será sustituido.
Carmen Virginia Rodríguez Lea también Tags relacionados LAS MÁS RECIENTES NEPAL RIADA adp
Con información de Listín Diario.

