Opinión

“Después de Trujillo”

Después Trujillo. El jueves pasado me correspondió realizar unos comentarios en la puesta en circulación de la obra Después de Trujillo. Un lustro.

Al Sur del País - Opinión

Después Trujillo El jueves pasado me correspondió realizar unos comentarios en la puesta en circulación de la obra Después de Trujillo .

El argumento

Un lustro convulso, 1961-1966 de Antoliano Peralta Romero, los cuales comparto con todos mis lectores: Hay períodos de la historia en los que unos pocos años parecen contener varias décadas.

Momentos en los cuales los acontecimientos se precipitan, las estructuras conocidas se derrumban y una sociedad entera se ve obligada a preguntarse, casi de manera súbita, qué camino desea recorrer.

Contexto

Eso ocurrió en la República Dominicana entre 1961 y 1966.

Por ello, constituye una especial satisfacción comentar esta obra de Antoliano Peralta Romero, la cual está dedicada a uno de los períodos más intensos, complejos y decisivos de nuestra historia contemporánea.

Conclusión

La muerte de Rafael Leónidas Trujillo, el 30 de mayo de 1961, cerró una época, pero no resolvió de inmediato el problema fundamental que tenía ante sí la sociedad dominicana: cómo construir la democracia después de la dictadura.

Treinta y un años de autoritarismo habían dejado profundas huellas en las instituciones, en la cultura política y en las relaciones de poder.

La desaparición física del dictador no significaba, por tanto, la desaparición automática del orden que había construido.

Comenzaba entonces una transición incierta.

En apenas cinco años, la República Dominicana asistió a la salida definitiva de la familia Trujillo del poder, al Consejo de Estado, a las elecciones libres de diciembre de 1962, al gobierno de Juan Bosch y la Constitución de 1963, al golpe de Estado de septiembre de ese mismo año, al régimen del Triunvirato, a la Revolución de Abril de 1965, a la guerra civil y la intervención militar de los Estados Unidos, al gobierno provisional encabezado por Héctor García-Godoy y, finalmente, a las elecciones de 1966 que llevaron a Joaquín Balaguer a la Presidencia de la República.

Pocas etapas de nuestra historia reúnen una sucesión semejante de acontecimientos trascendentales.

Sin embargo, la verdadera importancia de aquel lustro no reside únicamente en la velocidad con que cambiaron los gobiernos ni en la gravedad de las crisis políticas que se produjeron.

Lo que estaba en juego era algo mucho más profundo: qué República habría de construirse después de Trujillo.

Durante aquellos años se debatieron, muchas veces de manera dramática, cuestiones esenciales para nuestra vida nacional: la legitimidad del poder, la supremacía constitucional, las libertades públicas, la participación política, el papel de las Fuerzas Armadas, la soberanía nacional y la capacidad de las instituciones para resolver pacíficamente los conflictos.

Tal vez esto ha motivado que, más de seis décadas después, el período comprendido entre 1961 y 1966 continúe siendo objeto de estudios, debates e interpretaciones.

Por eso saludamos la aparición de esta obra, bien escrita y documentada, que incorpora una nueva mirada de esos acontecimientos claves de nuestra historia.

Libros como el que Antoliano Peralta Romero pone hoy en nuestras manos nos permiten regresar a ese pasado no para permanecer en el, sino para comprender mejor el país que somos y la República Dominicana que todavía estamos llamados a construir Tags relacionados LAS MÁS RECIENTES juventud en voz alta

Con información de Listín Diario.

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